Martha Graham: Bailando con el corazón
Hola, soy Martha Graham. Hace mucho tiempo, en el año 1894, yo era una niña a la que le encantaba moverse. Me fascinaba ver las hojas bailar con el viento y las nubes flotar en el cielo. Todo a mi alrededor se movía, ¡y yo también quería hacerlo! Mi papá era doctor y un día me dijo algo muy especial: 'El movimiento nunca miente, Martha'. Eso significaba que la forma en que movemos nuestro cuerpo puede mostrar cómo nos sentimos por dentro, si estamos felices, tristes o emocionados. Esas palabras se quedaron en mi corazón y me hicieron pensar mucho en cómo mi cuerpo podía contar su propia historia.
Cuando crecí, vi muchos bailes, pero sentía que no mostraban los grandes sentimientos que todos tenemos. Así que decidí crear mi propia forma de bailar. ¡Fue muy divertido! Imaginaba que mi cuerpo se apretaba mucho, mucho, como un puño cerrado, para mostrar que estaba asustada o enfadada. Y luego, ¡puf!, lo soltaba todo para mostrar que me sentía libre y feliz. Era un baile que venía de adentro, del corazón. Me gustó tanto que abrí mi propia escuela para enseñar a otros a bailar de esta nueva manera. Juntos, formamos un grupo y nos preparamos para compartir nuestros bailes llenos de emoción con todo el mundo.
¡Me encantaba crear bailes que contaban historias sin usar palabras! Cada movimiento era como una página de un libro. Viajé por muchos lugares para mostrarle a la gente cómo nuestros cuerpos podían hablar. Después de una vida muy larga y feliz bailando, me hice muy viejita y mi cuerpo dejó de moverse. Pero mis bailes siguen vivos. Recuerda siempre que tú también tienes una forma especial de moverte. Tu cuerpo puede contar historias maravillosas. ¡Así que salta, gira y baila tu propia canción!
Preguntas de Comprensión Lectora
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